¿Fiesta en Brasil 2014?

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Mundial de fútbol Brasil 2014: Descontento social y carrera presidencial

El 12 de junio se iniciará el evento futbolístico más importante del año, el Mundial de fútbol de Brasil 2014. La expectación de lo que ocurrirá dentro del campo es alta, pero lo es también lo que ocurrirá fuera de ellas: Manifestaciones sociales por la elevada inversión del gobierno y la influencia de los resultados de la cita futbolera más importante en la carrera presidencial.

En el país anfitrión del Mundial de fútbol 2014 existe un gran descontento por las repercusiones ecológicas, económicas y sociales del Mundial, y se han realizado una serie de manifestaciones en contra del gobierno, del Mundial y de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA).

El descontento social por los costos e inversiones del gobierno en el Mundial, sumado a las condiciones de vida precaria de los brasileños han provocado una serie de manifestaciones, que alcanzaron su punto más alto durante el 2013

Los costos destinados para la creación y remodelación de estadios presentados en el informe inicial a la FIFA eran de $1100 millones de dólares. El presupuesto se ha elevado a la fecha a $3712 millones de dólares. Tres veces más del presupuesto inicial.

[1] Los 3712 millones de dólares invertidos por Brasil en la realización o remodelación de estadios son muy superiores a los gastados en los dos anteriores Mundiales. En Sudáfrica 2010, por ejemplo, para diez estadios, se desembolsaron 1.500 millones de dólares y en Alemania 2006, para doce estadios, unos 1.400 millones de dólares.El descontento social por los costos e inversiones del gobierno en el Mundial, sumado a las condiciones de vida precaria de los brasileños han provocado una serie de manifestaciones, que alcanzaron su punto más alto durante el 2013.

Fue durante la Copa Confederaciones, cuando las manifestaciones se acrecentaron. Se reunieron más de un millón de personas y llegaron a poner en duda la finalización del torneo. Incluso, en la ceremonia inaugural del torneo, la parcialidad presente en el Estadio Brasilia se manifestó mediante silbidos en contra de la presidente Dilma Rousselff y del presidente de la FIFA, Joseph Blatter

Las masivas manifestaciones, han dejado un número de once víctimas, producto de los enfrentamientos entre ciudadanos y autoridades[2]. Además, se suma a los ocho obreros fallecidos en jornadas laborales en la construcción de los nuevos recintos deportivos.

La preocupación por las posibles manifestaciones durante la Copa, no es el único foco de inseguridad para el país anfitrión. Por ejemplo, Río de Janeiro forma parte del centro de inseguridad social que reina en el país brasileño. En los últimos ocho años, las tasas de criminalidad han aumentado, se estiman 35.879 asesinatos, 285 lesiones corporales seguidas de muerte, 1.160 robos con causal de muerte, 5.677 fallecidos debido a intervenciones policiales, 155  militares y civiles muertos mientras se encontraban en acto de servicio. Lo que recauda un cómputo final de 43.165 afectados con causal de muerte, más de 500 muertos al mes, en una de las ciudades más importantes, concurridas y visitadas de Brasil.[3]

El sistema de seguridad diseñado para el Mundial por el gobierno, estima un complejo entramado que integra a las 12 ciudades que acogerán el Mundial y en el que participarán 180.000 agentes, una cifra inédita en la realización.

Además, los manifestantes han señalado que las protestas aumentarán durante la realización de la Copa del Mundo, lo que ha significado un énfasis importante del gobierno en materia de seguridad.

Por ejemplo, El líder del Movimiento Sin Tierra, Guilherme Boulos, una agrupación que lucha para que los más humildes tengan una vivienda, advirtió: “Si antes del Mundial no se resuelve el tema de nuestras viviendas, la Copa tendrá problemas”

Al respecto, el sociólogo brasileño Emir Sader, profesor de la Universidad de Sao Paulo y Boaventura de Sousa Santos, señala que “las manifestaciones expresan el descontento general que los brasileños llevaban arrastrando desde la llegada al poder de Dilma Rousseff, así como por el elevadísimo coste que tendrán el Mundial de fútbol y los  Juegos Olímpicos en un país con notables desigualdades”

Una encuesta del instituto Datafolha publicada el 10 de abril  del presente año muestra que menos de la mitad de los brasileños (48%) apoyan la organización del Mundial.

La corrupción política y los abusos policiales en las protestas son otro de los temas que critican los manifestantes. Se apunta como culpable a las instituciones públicas del aumento del presupuesto de los costos de la realización del Mundial.

En este sentido, la directora ejecutiva del Comité Organizador Local de la Copa del Mundo, Joana Havelange, a través de las redes sociales ha avalado la situación, pero señala que el tiempo de protesta ya pasó: “lo que había de ser gastado, robado, ya fue. Si había que protestar, tenía que haberse hecho antes. Yo quiero que quien llegue de fuera vea un Brasil que sabe recibir, que sabe ser gentil”[4].

En tanto, el Tribunal de Auditorías brasileño advirtió sobre los problemas vinculados con la Copa. Las distintas presentaciones apuntaron que no se cumplen las fechas establecidas, que no se controlan los gastos y también objetan la falta de transparencia en los actos. El informe denunció que “hay un gran riesgo de malversación de fondos públicos, similar a lo que sucedió en los preparativos para los Juegos Panamericanos de Río 2007”.[5]

El escenario actual de Brasil y el éxito del Mundial, cobra aún más relevancia por las elecciones presidenciales a disputarse en el mes de septiembre de este año en el país organizador.

La restricción del espacio democrático para la ciudadanía en Brasil, ha sido el puntapié para las cifras que han arrojado las últimas en apoyo a la Presidenta y candidata al próximo periodo presidencial.

El desgaste del gobierno y el de Dilma Rouseff, se ha amparado con la encuesta realizada por Datafolha, en la que la mandataria brasileña continúa como favorita con opciones de triunfo con respecto a sus contrincantes, que no han encontrado como simpatizar con los votantes.

 Pese a esto, la encuesta reveló que en febrero del presente año, las intenciones de voto eran de un 44%, mientras que el apoyo actual recae al 38%. La baja de seis puntos, ha tenido relación con el contexto del Mundial, que se ha alimentado de la manipulación medial y de oposición.[6]

En este sentido, diversos analistas políticos han señalado que el resultado del Mundial influirá en la elección presidencial. Sus estudios se basan, por ejemplo, en la caída del apoyo de la popularidad de la presidenta el año pasado, durante la Copa Confederaciones, desde el 65 % que obtenía en marzo del 2013 a un 35 % tras realización del torneo internacional, según sondeos de la firma Datafolha.[7]

Es el caso Sergio Ferrari, quien señala que “el contexto electoral es un ingrediente significativo en torno al Mundial. Antes de junio pasado, muchos analistas políticos anticipaban que la Copa podría ser un facilitador de la re-elección de la presidenta Dilma Rousseff. Después de las grandes protestas callejeras, el Mundial empezó a ser entendido por la oposición como un elemento de desgaste para la presidenta. La tendencia actual indicaría que la apuesta de la oposición tiene una base real y que todo lo del campeonato desgasta al Gobierno”.[8]

Aunque muchos analistas políticos creen que el resultado de la cita deportiva influirá esta vez en el ánimo de los electores, el ex presidente Lula Da Silva sostuvo que no existe ninguna relación entre una cosa y otra. “Sinceramente no creo que el Mundial influya para ninguno de los candidatos, pierda o gane Brasil”.[9]

En tanto, la presidenta Dilma Rousselff  se muestra serena y no teme en que el resultado del Mundial influirá en su posible reelección: “Brasil puede ser campeón, y yo perder la elección. Brasil puede no llegar ahí, y yo ser reelecta. Una cosa no está vinculada a la otra. Ahora, no tengan duda que voy a hinchar mucho para que Brasil sea campeón”. [10

[1] Datos entregados por el periódico brasileño ‘O Estado’.

[2] Datos entregados por el diario “El País” de España.

[3]Estadísticas del Institutito de Seguridad Pública de Brasil (ISP), respecto de las tasas de criminalidad en el país. Año 2013.

[4] Declaraciones expresadas en su cuenta de Instagram. Reveladas por el diario “El País” de España, 28 de mayo,2014.

[5] Informe del Tribunal de Auditorías brasileño, 2013.

[6] Encuesta de la agencia Datafolha, Brasil, Febrero 2014/Mayo 2014.

[7] Sondeo agencia Datafolha, Brasil, Marzo/Junio 2013.

[8] Revista de información y análisis, Por la voz de Mumia Abu Jamal. “Goles, Negocios, Especulaciones”.28 de abril 2014.

[9] Diario “El Espectador”, 12 de mayo de 2014.

[10] BBC formato digital, 13 de Mayo de 2014.

 Por Sergio Ramírez

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