MH: La gloria Ciudadana

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El día en que Manchester fue una ciudad

El final de la Premier League de la temporada 2011/12 fue inolvidable para los hinchas del Manchester City y del fútbol en general. Por esto en Sinfonía de Gol, rememoramos una de las definiciones más emocionantes de la presente década.

En la última fecha de la liga, el Manchester City y el Manchester United llegaban con igualdad de puntaje (86 pts), pero el cuadro celeste tenía la ventaja por tener una mejor diferencia de gol que su rival.

Así ambos cuadros debían salir a ganar para alcanzar el campeonato de ese año. Mientras que el City recibía al Queens Park Rangers, el United visitaba al Sunderland.

Sólo una victoria le bastaba al cuadro dirigido- por ese entonces-por Roberto Mancini, para ganar una Premier League después de 44 años. Y ese sueño parecía una realidad cuando a los 39’ Pablo Zabaleta aventajaba al conjunto celeste.

Sin embargo, la pesadilla se instaló en el Etihad Estadium cuando el QPR dio vuelta el marcador en el segundo tiempo gracias a los goles de Djibril Cissé y Jamie Mackie. Mientras tanto, el Manchester United le ganaba 1-0 al Sunderland con gol de Rooney, lo que les daba el campeonato a los “diablos rojos”.

El Queens Park también debía ganar el partido, ya que estaba en zona de descenso directo y la victoria provisoria los alejaba de esa posición.

Pero para los hinchas del City, esto era una debacle y el nerviosismo estaba presente en cada aficionado que veía cómo a su equipo se le escapaba el título de las manos.

Mancini se la jugaba con todo y ordenó el ingreso del bosnio Edin Dzeko y del italiano Mario Balotelli para buscar la hazaña que le daría al cuadro ciudadano su tercera corona de campeón de la liga inglesa.

El árbitro del encuentro agregó cinco minutos al partido y ahí fue cuando el City despertó. Primero por medio del recién ingresado Dzeko, quien a los 90’+2 empataba el marcador tras anotar de cabeza un córner ejecutado por David Silva.

El encuentro expiraba y el empate no bastaba para un City, que era testigo de la victoria de su archirrival, el Manchester United, los campeones hasta ese momento.

A los 90’+4 llegaría la última jugada del partido, luego de que Mario Balotelli, driblara cerca del área y conectara con Sergio Agüero. Ahí, el “Kun” le pegó con el alma a un balón que terminó en las redes, causando la algarabía de un estadio completo.

Se decidía así, un encuentro extraordinario, que permitía al City coronarse como campeones de una Premier League que fue, desde un principio, disputada por los dos cuadros de Manchester. Mientras los celestes celebraban, los rojos se lamentaban por el resultado de aquel partido.

Sin dudas, un día inolvidable para los hinchas del City, quienes fueron testigos por tanto tiempo de los logros del archirrival, pero que esta vez eran ellos quienes festejaban. Fue así, la forma en que Manchester dejó de ser United y se convirtió en una ciudad, en City.

Por Héctor Bobadilla

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