COLUMNA: El renacer del león herido

0

Inverosímil hace unos meses. Real hace algunas horas. Casi como una novela épica, donde los gigantes vencen a los villanos, la Universidad de Chile encontró a su propio mentor. No necesitaba una gran cabellera como Sansón, ni mucho menos ser una leyenda insigne del club: la fórmula estaba en un desconocido hombre, quien sin muchos pergaminos, retomó la senda de las victorias.

Y así fue. Como un sueño que parecía irreal en la práctica. Sebastián Beccacece abandonaba la banca técnica azul tras un paupérrimo desempeño. Con la partida del exayudante de Jorge Sampaoli, arribaron dos íconos del equipo universitario, sembrando la cuota de esperanza en los hinchas que metódicamente acompañan y se hacen parte del club. Pero tampoco resultó. Al parecer, el legado de victorias y festejos quedaba relegado una vez más.

Pero no. El destino tenía deparado otra suerte para el conjunto azul. Autodenominados como leones, los seguidores de la “U” añoraban volver a rugir como en la época del Ballet o la obtención de la Copa Sudamericana. Pero hay que ser realistas, y eso dista mucho en la actualidad. Sin embargo, a estas alturas del partido, eso queda de lado. Lo importante era volver a codearse con el festejo, y sentirse empoderado dentro de un campo de juego.

Quizás no tenga gran fútbol, ni mucho menos sea una clase magistral de cómo jugar al balón. No importa. De verdad que no importa. Pues, los resultados llegaron de la mano tras la confianza brindada por el estratega argentino, Ángel Guillermo Hoyos. Un nombre lejano en estas tierras, al menos, en el común del hincha azul. Pese a su paso por Everton en la década del noventa, no existía un vínculo entre el conjunto laico y el simpaticón entrenador.

Con el correr de las fechas, su presencia se hizo sentir. Y su particular estilo también. Generando recelo, incluso. Apodando a los jugadores como las estrellas que brillan en Europa, Hoyos pretendía recobrar la cercanía, unión y liderazgo con los colores azul y rojo. Y lo logró. Al menos, en esta pasada. Respirándole en la nuca a Colo Colo, quien jamás imaginó estar peleando el campeonato con su máximo rival.

Se veía tranquilo, se veía pensativo. Derrochaba felicidad, sin tener una sonrisa de oreja a oreja. Probablemente, no dimensiona la campaña que está teniendo con los azules, logrando retomar la senda perdida hace lejanos tres años. Pero hay que ser mesurados, pues los balances recién llegarán cuando se cierre el telón del Clausura 2017.

Por lo menos, hay un proceso que está brindando frutos. Hay una cohesión que permite proyectar éxitos, y una buena imagen en lo futbolístico. Quizás no se gane el campeonato, nadie lo sabe. Lo importante, es que poco a poco, el león renace y vuelve a ser protagonista del fútbol chileno.

Share.

About Author

Comments are closed.